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Existen unas centrales nucleares flotantes que podrían proporcionar energía al 95 % del planeta

21/06/2021 -
Seaborg Technologies

Esquema del reactor de SeaborgLos reactores de sal fundida se crearon en los años 50 como alternativa a los de agua y, Seaborg Technologies, una empresa danesa, ha actualizado esta tecnología. Para ello, a una presión cercana a la atmosférica, emplea una sal de flúor que está en estado sólido hasta que alcanzan los 500°C y entonces se funde permitiéndole fluir por dentro del reactor mezclándose con el uranio y haciendo que éste se enfríe. Si el combustible se expone al aire, la sal se solidifica con el combustible nuclear dentro y forma una roca poco soluble en agua, lo que es una función clave para la seguridad.

Por otro lado, si la temperatura empieza a subir descontroladamente, hay un tapón de sal en el fondo que se derrite inmediatamente provocando que el núcleo del reactor se vacíe y el contenido caiga dentro de una serie de tanques de drenaje refrigerados situados debajo.

Son bastantes los motivos que a Seaborg al desarrollo de esta tecnología como, por ejemplo:

  • Puede funcionar durante 12 años sin tener que recargar combustible.
  • Podría funcionar con los residuos de otros reactores por lo que podría ser una solución para su gestión ya que se reduciría el volumen de estos materiales.
  • Tiene bajos costes.
  • Centrales nucleares flotantes de SeaborgEs lo suficientemente pequeño y compacto para que se pueda desplazar a cualquier lugar con agua porque van dentro de una embarcación lo que reduce los costes al no tener que comprar las tierras para construir las centrales nucleares, ya que se puede ubicar en cualquier punto del planeta que tenga acceso al mar o a un río navegable.
  • Se puede conectar muy fácilmente a la red eléctrica para que la energía esté disponible inmediatamente en cualquier lugar.

Seaborg afirma que no van a reducir la probabilidad de un accidente a cero porque es imposible, pero sí pueden reducir las consecuencias. Propone varios tamaños que van desde los 200 MWe hasta los 800 MWe y solo tardan 3 años desde que reciben una orden hasta que el reactor está listo para conectarse a la red.

En un futuro inmediato, van a utilizar los astilleros coreanos, aprovechando así sus cadenas de suministro y su enorme capacidad de producción, haciendo más fácil producir en serie este tipo de barcos sin perder calidad.

Con este método de trabajo, podrían hacer un despliegue de reactores que lleguen al 95% de la producción mundial, y especialmente a regiones insulares como el sudeste asiático, que es de donde les ha llegado el primer pedido, y donde hay casi 1.000 millones de personas que necesitarán la energía del carbón y el gas comparable a la que se libera en el mundo hoy. Así que, aunque se consiga descarbonizar la otra mitad del planeta, producirán la misma cantidad de electricidad si no hay otras alternativas.

Los pasos siguientes son: tener listo el prototipo para que entre en funcionamiento en el sudeste asiático en 2025, conseguir la aprobación reglamentaria de su diseño para 2026 y empezar la producción en serie para 2027.

No obstante, este camino no está libre de obstáculos:

  • La propia tecnología. La sal es un material corrosivo que afecta a la durabilidad del reactor por dentro, y como estos barcos están pensados para el mar, también se desgastará por fuera. Seaborg trabaja en ello y cuenta con las lecciones aprendidas de los años 50.
  • Los problemas técnicos propios de arrancar cualquier tecnología nueva. La experiencia práctica es importante y hay que soldarlos, probarlos, inspeccionarlos y mantenerlos.
  • Regulación. Es el mayor de los obstáculos porque en materia nuclear es muy estricta y estas centrales nucleares flotantes pueden abrir la puerta a un nuevo escenario regulatorio basado fundamentalmente en la seguridad, pero que se adecúe a las nuevas tecnologías nucleares en lugar de basarse en las que ya existen.
  • La opinión pública. Desde los desastres de Chernóbil y Fukushima la popularidad de este tipo de fuente de energía ha caído en picado. Según una compilación de estudios realizada por ourworldindata.com, la energía nuclear provoca un 99,7% menos de muertes que el carbón, un 99,6% menos que el petróleo y un 97,5% menos que el gas. Además, es una de las que menos CO2 emiten incluso por debajo de renovables como la energía hidráulica.

 

Fuente: Seaborg Technologies